seis de acuerdo a las cifras de Eurostat)
La comisión tripartita de la agencia de la unión europea, aportando conocimientos para ayudar en el desarrollo de mejoras sociales, de empleo y trabajo relacionadas con las polÃticas de la comisión tripartita de La agencia de la unión europea, aportando conocimientos para ayudar en el desarrollo de mejoras sociales, de empleo y trabajo relacionadas con las polÃticas En la ocasión de Internacional de la Mujer trabajadora DÃa, en ocho de Marzo, la Confederación General de los Trabajadores publicó un informe sobre la situación, titulada"la Conciliación del trabajo con la vida familiar y social para que todo encaje'
Este informe aborda dos temas interrelacionados: el empleo y el desarrollo de la Ley de reconciliación.
Las tasas de participación de las mujeres españolas ha aumentado en los últimos años, aunque todavÃa están muy lejos de los objetivos de la Cumbre de Lisboa. Las diferencias entre el macho y la hembra de las tasas de participación son aún muy alto (. Uno de los obstáculos para el aumento de la participación femenina y la tasa de empleo radica en la dificultad de conciliar el trabajo con la vida personal. La falta de bienestar público de los recursos y el problema de la asignación de los roles masculinos y femeninos afectan directamente la disponibilidad de las mujeres para participar en el mercado de trabajo. siete en, en comparación con. nueve en), pero todavÃa está muy por debajo de los objetivos intermedios para (. uno), establecido en el Estocolmo Cumbre. Sólo Polonia, Italia y Malta tienen tasas más bajas de España. Las diferencias entre hombres y mujeres todavÃa son altos: en la europa de los, la distancia es de quince puntos porcentuales, en comparación con. Esta es una de las mayores diferencias en el conjunto de la Unión Europea. Además, las diferencias son más notables si se analiza el desempleo. La tasa de paro femenina es casi el doble que en la ue, y sólo Polonia y Eslovaquia tienen tasas más altas. En resumen, estas cifras muestran que la participación y las tasas de empleo de las mujeres ha aumentado considerablemente, pero no es un problema persistente de la desigualdad en el empleo. Esto también se refleja en los salarios: las mujeres ganan veinte-cinco menos que los hombres en equivalente de puestos. Las desigualdades se reflejan también en el metro y el empleo ilegal. Según un reciente estudio realizado por el Instituto de la Mujer, titulado"La presencia de las mujeres en el empleo ilegal', diecisiete de las mujeres que trabajan sin estar inscrito en el sistema de seguridad social. La mayor parte de este trabajo no declarado consiste en el servicio doméstico, seguido por servicios empresariales y la hostelerÃa. Estas desigualdades son aún mayores para las mujeres inmigrantes, como se muestra claramente a partir de una entrevista con una mujer Peruana inmigrante: 'para que una mujer española de la emancipación, una mujer inmigrante es necesario"(citado en El PaÃs, ocho de Marzo de). Un interesante proyecto de investigación ha mostrado grandes diferencias en las condiciones de trabajo de las mujeres inmigrantes, que están sujetos a una triple discriminación: la mayorÃa de ellos tienen precarios, temporales y trabajos subterráneos, cobran menos y sufren la discriminación de género, de acuerdo a Sonia. Uno de los obstáculos para la mejora de la integración de las mujeres en el empleo es la dificultad de conciliar el trabajo con la vida personal y familiar. Algunas cifras proporcionadas por el Instituto de la Mujer, la familia de la carga de trabajo es todavÃa recae en las mujeres. Por ejemplo, el permiso para el cuidado fue solicitada en el año por el. tres de las madres, en comparación con el en el año.
La tasa de empleo de las mujeres españolas ha aumentado (
De maternidad, licencia de paternidad es también tomada principalmente por las mujeres.
En el año fue solicitado por el de las madres que trabajan, en comparación con el. cuatro en En otras palabras, los roles y la distribución de la carga de trabajo doméstico son iguales.
El informe de la UGT critica la transposición de la normativa Comunitaria (Directiva de CEE' y 'la Directiva de treinta y cuatro CEE'). 'La ley treinta y nueve de"de cinco de noviembre, sobre Conciliación del trabajo con la vida familiar, introdujo una serie de lo que se consideran medidas mÃnimas. Esta ley contiene deficiencias y ha fracasado para lograr un cambio sustancial en la discriminación de las mujeres. Según UGT,"esta ley no se ocupa de la distribución de las responsabilidades familiares, no cumpla las condiciones de la no transferibilidad de los derechos de los padres y aún mantiene el derecho exclusivo de la mujer para algunos de ellos, tales como maternidad, paternidad y lactancia, todos estos puntos son contradictorias con el contenido de la Directiva de treinta y cuatro de la CEE sobre el permiso parental'. En virtud de la legislación española, en muchos casos, las mujeres todavÃa tienen derechos exclusivos que van más allá de los aspectos biológicos de la maternidad y claramente implican la reunión de las responsabilidades familiares. En el mejor de los casos, proporciona una transferencia de estos derechos por parte de las mujeres a los hombres.
La ausencia de polÃticas efectivas para lidiar con la reconciliación como parte de un colectivo problema ha llevado a la mayorÃa de las mujeres a buscar soluciones individuales.
Ellos hacen esto por la decisión de no trabajar, retrasar o abandonar la maternidad o hacer una doble jornada de trabajo. Además, sufren discriminatorias de situaciones de trabajo y las desigualdades en el empleo, la formación, la promoción y otras esferas de la protección social. El tema de la reconciliación no puede ser completamente abordado a través de la negociación colectiva debido a la normativa sobre la organización del trabajo y del tiempo de trabajo. La ley otorga a los empleadores poderes discrecionales para regular la distribución del tiempo de trabajo. La introducción generalizada de los horarios irregulares de trabajo, turno de trabajo y trabajo de fin de semana agravar la situación de las mujeres trabajadoras con responsabilidades familiares. Una de las principales consecuencias de esta situación es la caÃda de la tasa de natalidad, que tendrá profundas repercusiones económicas para el futuro. Los sindicatos han señalado que la conciliación del trabajo con la vida personal y familiar debe ser considerado como un problema social, más que un problema individual de las mujeres. Las modificaciones a la legislación debe formar parte de un general de lucha contra la discriminación polÃtica que intente romper prejuicios de género en los roles sociales y fomentar la responsabilidad compartida entre hombres y mujeres.